Leamos "Historia del mercader y el Efrit", cuento de Las mil y una noches

¡Hola, lector! He visto que hubieron comentarios positivos en torno a la historia de Sherezade en Las mil y una noches. Asรญ que he decidido inaugurar el ciclo: Las miil y una noches, compartiendo con ustedes relatos sencillos pero cautivadores de este gran libro anรณnimo ¡Leamos el cuento de hoy! 

"Historia del mercader y el Efrit", cuento de Las mil y una noches
Imagen tomada de Pinterest:https://pin.it/5ilEsf5AW



HISTORIA DEL MERCADER Y EL EFRIT

Schahrazada dijo:


“He llegado a saber, ¡oh rey, afortunado! que hubo un mercader entre los mercaderes, dueรฑo de numerosas riquezas y de negocios comerciales en todos los paรญses. Un dรญa montรณ a caballo y saliรณ para ciertas comarcas a las cuales le llamaban sus negocios. Como el calor era sofocante, se sentรณ debajo de un รกrbol, y echando mano al saco de provisiones, sacรณ unos dรกtiles, y cuando los hubo comido tirรณ a lo lejos los huesos

Pero de pronto se le apareciรณ un efrit de enorme estatura que, blandiendo una espada, llegรณ hasta el mercader y le dijo: “Levรกntate para que yo te mate como has matado a mi hijo.” El mercader repuso: “Pero ¿cรณmo he matado yo a tu hijo?” Y contestรณ el efrit: “Al arrojar los huesos, dieron en el pecho a mi hijo y lo mataron.” Entonces dijo el mercader: “Considera ¡oh gran efrit! que no puedo mentir, siendo, como soy, un creyente. Tengo muchas riquezas, tengo hijos y esposa, y ademรกs guardo en mi casa depรณsitos que me confiaron. Permรญteme volver para repartir lo de cada uno, y te vendrรฉ a buscar en cuanto lo haga. Tienes mi promesa y mi juramento de que volverรฉ en seguida a tu lado. Y tรบ entonces harรกs de mรญ lo que quieras. Alรก es fiador de mis palabras.”

El efrit, teniendo confianza en รฉl, dejรณ partir al mercader.

Y el mercader volviรณ a su tierra, arreglรณ sus asuntos, y dio a cada cual lo que le correspondรญa. Despuรฉs contรณ a su mujer y a sus hijos lo que le habรญa ocurrido, y se echaron todos a llorar: los parientes, las mujeres, los hijos. Despuรฉs el mercader hizo testamento y estuvo con su familia hasta el fin del aรฑo. Al llegar este tรฉrmino se resolviรณ a partir, y tomando su sudario bajo el brazo, dijo adiรณs a sus parientes y vecinos y se fue muy contra su gusto. Los suyos se lamentaban, dando grandes gritos de dolor.

En cuanto al mercader, siguiรณ su camino hasta que llegรณ al jardรญn en cuestiรณn, y el dรญa en que llegรณ era el primer dรญa del aรฑo nuevo. Y mientras estaba sentado, llorando su desgracia, he aquรญ que un jeque se dirigiรณ hacia รฉl, llevando una gacela encadenada. Saludรณ al mercader, le deseรณ una vida prรณspera, y le dijo: “¿Por quรฉ razรณn estรกs parado y solo en este lugar tan frecuentado por los efrits?”

Entonces le contรณ el mercader lo que le habรญa ocurrido con el efrit y la causa de haberse detenido en aquel sitio. Y el jeque dueรฑo de la gacela se asombrรณ grandemente, y dijo: “¡Por Alรก!, ¡oh hermano! tu fe es una gran fe, y tu historia es tan prodigiosa, que si se escribiera con una aguja en el รกngulo interior de un ojo, serรญa motivo de reflexiรณn para el que sabe reflexionar respetuosamente.” Despuรฉs, sentรกndose a su lado, prosiguiรณ: “¡Por Alรก!, ¡oh mi hermano! no te dejarรฉ hasta que veamos lo que te ocurre con el efrit.” Y allรญ se quedรณ, efectivamente, conversando con รฉl, y hasta pudo ayudarle cuando se desmayรณ de terror, presa de una aflicciรณn muy honda y de crueles pensamientos. Seguรญa allรญ el dueรฑo de la gacela, cuando llegรณ un segundo jeque, que se dirigiรณ a ellos con dos lebreles negros. Se acercรณ, les deseรณ la paz y les preguntรณ la causa de haberse parado en aquel lugar frecuentado por los efrits. Entonces ellos le refirieron la historia desde el principio hasta el fin. Y apenas se habรญa sentado, cuando un tercer jeque se dirigiรณ hacia ellos, llevando una mula de color de estornino. Les deseรณ la paz y les preguntรณ por quรฉ estaban sentados en aquel sitio. Y los otros le contaron la historia desde el principio hasta el fin. Pero no es de ninguna utilidad el repetirla.

A todo esto, se levantรณ un violento torbellino de polvo en el centro de aquella pradera. Descargรณ una tormenta, se disipรณ despuรฉs el polvo y apareciรณ el efrit con un alfanje muy afilado en una mano y brotรกndole chispas de los ojos. Se acercรณ al grupo, y dijo cogiendo al mercader: “Ven para que yo te mate como mataste a aquel hijo mรญo, que era el aliento de mi vida y el fuego de mi corazรณn.” Entonces se echรณ a llorar el mercader, y los tres jeques empezaron tambiรฉn a llorar, a gemir y a suspirar.

$ads={2}


Pero el primero de ellos, el dueรฑo de la gacela, acabรณ por tomar รกnimos, y besando la mano del efrit, le dijo: “¡Oh efrit, jefe de los efrits y de su corona! Si te cuento lo que me ocurriรณ con esta gacela y te maravilla mi historia, ¿me recompensarรกs con el tercio de la sangre de este mercader?” Y el efrit dijo: “Verdaderamente que sรญ, venerable jeque. Si me cuentas la historia y yo la encuentro extraordinaria, te concederรฉ el tercio de esa sangre.”



CUENTO DEL PRIMER JEQUE

El primer jeque dijo: “Sabe, ¡oh gran efrit! que esta gacela era la hija de mi tรญo, carne de su carne y sangre de mi sangre. Cuando esta mujer era todavรญa muy joven, nos casamos, y vivimos juntos cerca de treinta aรฑos. Pero Alรก no me concediรณ tener de ella ningรบn hijo. Por esto tomรฉ una concubina, quรฉ, gracias a Alรก, me dio un hijo varรณn, mรกs hermoso que la luna cuando sale. Tenรญa unos ojos magnรญficos, sus cejas se juntaban y sus miembros eran perfectos. Creciรณ poco a poco; hasta llegar a los quince aรฑos. En aquella รฉpoca tuve que marchar a una poblaciรณn lejana, donde reclamaba mi presencia un gran negocio de comercio.

La hija de mi tรญo, o sea esta gacela, estaba iniciada desde su infancia en la brujerรญa y el arte de los encantamientos. Con la ciencia de su magia transformรณ a mi hijo en ternerillo, y a su madre, la esclava, en una vaca, y los entregรณ al mayoral de nuestro ganado. Despuรฉs de bastante tiempo, regresรฉ del viaje; preguntรฉ por mi hijo y por mi esclava, y la hija de mi tรญo me dijo: “Tu esclava ha muerto, y tu hijo se escapรณ y no sabemos de รฉl.” Entonces, durante un aรฑo estuve bajo el peso de la aflicciรณn de mi corazรณn y el llanto de mis ojos.

Llegada la fiesta anual del dรญa de los Sacrificios, ordenรฉ al mayoral que me reservara una de las mejores vacas, y me trajo la mรกs gorda de todas, que era mi esclava, encantada por esta gacela. Remangado mi brazo, levantรฉ los faldones de la tรบnica, y ya me disponรญa al sacrificio, cuchillo en mano, cuando de pronta la vaca prorrumpiรณ en lamentos y derramaba lรกgrimas abundantes. Entonces me detuve, y la entreguรฉ al mayoral para que la sacrificase; pero al desollarla no se le encontrรณ ni carne ni grasa, pues sรณlo tenรญa los huesos y el pellejo. Me arrepentรญ de haberla matado, pero ¿de quรฉ servรญa ya รฉl arrepentimiento? Se la di al mayoral, y le dije: “Trรกeme un becerro bien gordo.” Y me trajo a mi hijo convertido en ternero

Cuando el ternero me vio, rompiรณ la cuerda, se me acercรณ corriendo, y se revolcรณ a mis pies, pero ¡con quรฉ lamentos!, ¡con quรฉ llantos! Entonces tuve piedad de รฉl, y le dije al mayoral: “Trรกeme otra vaca, y deja con vida este ternero.”

En este punto de su narraciรณn, vio Schahrazada que iba a amanecer,

y se callรณ discretamente, sin aprovecharse mรกs del permiso

Entonces su hermana Doniazada le dijo: “¡Oh hermana mรญa! ¡Cuรกn dulces y cuรกn sabrosas son tus palabras llenas de delicia!” Schahrazada contestรณ: “Pues nada son comparadas con lo que os podrรญa contar la noche prรณxima, si vivo todavรญa y el rey quiere conservarme.” Y el rey dijo para sรญ: “¡Por Alรก! No la matarรฉ hasta que haya oรญdo la continuaciรณn de su historia.”

TE RECOMIENDO, LECTOR: Asรญ la astuta Sherezade evitรณ que el rey le cortara la cabeza

Luego marchรณ el rey a presidir su tribunal. Y vio llegar al visir, que llevaba debajo del brazo un sudario para Schahrazada, a la cual creรญa muerta. Pero nada le dijo de esto el rey, y siguiรณ administrando justicia, designando a unos para los empleos, destituyendo a otros, hasta que acabรณ el dรญa. Y el visir se fue perplejo, en el colmo del asombro, al saber que su hija vivรญa.

Cuando hubo terminado el divรกn, el rey Schalhriar volviรณ a su palacio.


FIN

 AVISO LEGAL Los cuentos, poemas, fragmentos de novelas, ensayos  y todo contenido literario que aparece en Mardefondo podrรญan estar protegidos por los derechos de autor (copyright). Si por alguna razรณn los propietarios no estรกn conformes con el uso de ellos, por favor escribirnos y nos encargaremos de borrarlos inmediatamente. 
Mar de fondo

๐ต๐‘Ÿ๐‘ฆ๐‘Ž๐‘› ๐‘‰๐‘–๐‘™๐‘™๐‘Ž๐‘๐‘Ÿ๐‘’๐‘ง (Lima, 1990) Director del Blog de Mar de fondo. Estudiรฉ Comunicaciones, Sociologรญa y soy autor del libro "Las vidas que tomรฉ prestadas". Amante de los cuentos, cartas, diarios y novelas. Convencido de que "๐‘ˆ๐‘› ๐‘‘๐‘–́๐‘Ž ๐‘™๐‘’๐‘–́๐‘‘๐‘œ ๐‘›๐‘œ ๐‘’๐‘  ๐‘ข๐‘› ๐‘‘๐‘–́๐‘Ž ๐‘๐‘’๐‘Ÿ๐‘‘๐‘–๐‘‘๐‘œ."

Publicar un comentario

Artรญculo Anterior Artรญculo Siguiente