A fines del año pasado, Antón Chéjov se convirtió en uno de mis escritores favoritos. Desde que leí “La dama del perrito”, quedé fascinado con la sensibilidad del autor ruso. En este artículo reuní una selección de frases de Antón Chéjov tomadas de su Cuaderno de notas: ideas breves, intensas y humanas que nos acercan a su mirada sobre la vida, el amor y el arte.
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Frases del libro de Antón Chéjov
Me dispuse a comprar el Cuaderno de notas de Chéjov. No hablaré del libro como reseña aún, pero sí quiero compartir estas frases que subrayé con lápiz y que, estoy seguro, ayudan a conocer más de cerca la personalidad del artista: maestro del cuento y del teatro.
“El deseo de servir al bien común debe ser obligatoriamente una necesidad del corazón, una condición de la felicidad personal; si no proviene de allí, si nace solo de consideraciones teóricas o de otro tipo, no sirve.”
“La igualdad de los hombres jamás será posible. La desigualdad debe considerarse, por tanto, como una ley inmodificable de la naturaleza.”
“No fui yo quien dañó por siempre aquella fuerza; fue ella quien me dejó dañado hasta el final de mis días.”
“Lo que sentimos al estar enamorados es, probablemente, normal. El estado amoroso indica a cada persona cómo debe ser.”
“Si trabajas para el presente, tu trabajo será pobre: no se trabaja sino pensando en el presente. La humanidad solo habrá de vivir, pues, el presente.”
“Es tan vasto el comercio y uno sin tenedor de libros.”
“En la vida, solo había dos fuentes de verdadera felicidad: los escritores y, a veces, la naturaleza.”
“Los dos leen apasionadamente: él tendido en el diván, ella sentada en el sillón, con los pies apoyados en una silla.”
“Las personas que no son libres confunden siempre los conceptos.”
“Un hombre no puede vivir sin fe.”
“Solo las sociedades que atienden a sus artistas y ven en ellos a gente fuera de lo común, tienen por delante un alto destino.”
“Cuando todo va bien se dice que no ha pasado nada.”
“Ni hay que pintar la vida tal como es, ni como debería ser; hay que pintarla tal como aparece en nuestros sueños.”
“Si tan solo pudiera arrancar de mi pecho este corazón que tanto ha llegado a pesarme…”
“Al principio, le parecía que los seres originales eran enfermos; ahora considera que ser original es el estado normal del hombre.”
“Me he dado cuenta de que, ni bien uno se casa, pierde toda curiosidad.”
“La sensación de felicidad dura, por lo común, el tiempo que nos lleva darle la cuerda a un reloj.”
Sobre Antón Chéjov
Antón Chéjov (1860–1904) empezó a publicar relatos en diferentes revistas mientras estudiaba medicina en la Universidad de Moscú. Su salud fue frágil debido a una tuberculosis contraída durante su oficio de médico, y esa condición lo llevó a viajar por diversos balnearios de Europa central, hasta que finalmente moriría en 1904.
Al releer estas frases de Antón Chéjov hoy, me queda más claro que su fuerza no está solo en la lucidez, sino en cómo aterrizan en la vida diaria: la fe, la libertad, el amor y el trabajo como preguntas que uno se sigue haciendo año tras año. Por eso quise sumar esta nota al artículo: para dejar constancia de una segunda lectura, más lenta y más consciente, donde cada cita se siente menos “sentencia” y más conversación. Si llegaste hasta aquí, guarda este post y vuelve en otro momento: a veces Chéjov no se entiende de golpe, se entiende por etapas.
Entre sus obras de teatro más destacadas están “El tío Vania”, “El jardín de los cerezos” y “La gaviota”. También dejó relatos memorables como “La estepa”, “La cigarra”, “El monje negro” y, por supuesto, “La dama del perrito”.
Leamos a Chéjov
Espero, lector, que te hayan gustado estas frases de Antón Chéjov que seleccioné durante la lectura del libro. Me quedo con la sensación de que aún hay mucho por rescatar… así que probablemente venga una segunda parte.
👉 Ahora dime: ¿cuál de estas frases te golpeó más (o te acompañó más) hoy? Te leo en los comentarios.
