Jorge Luis Borges nos ayuda a escribir un libro y evitar errores comunes en narrativa.

Las lecciones literarias que dejó Jorge Luis Borges.
¡Hola, lectores! 😀Jorge Luis Borges no solo fue uno de los escritores más importantes de la literatura universal, sino también un lector exigente, irónico y profundamente lúcido. Su forma de entender la escritura iba más allá de contar una buena historia: para él, escribir implicaba rigor, precisión, originalidad y una desconfianza permanente frente a los lugares comunes.
Por eso, sus famosas advertencias sobre lo que un escritor debería evitar siguen siendo una guía provocadora para quienes desean mejorar su estilo, escribir un libro, crear narrativa, poesía o ensayo, y aprender a mirar la literatura con mayor conciencia crítica.
En este artículo de Mar de fondo repasamos los 16 consejos de Jorge Luis Borges para escribir, no como reglas absolutas, sino como una invitación a pensar mejor cada palabra, cada personaje y cada decisión literaria.
Recuerdas que también puedes descrubir la razón por la que Borges no escribió novelas aquí.
¿Quién fue Jorge Luis Borges?
Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires en 1899 y murió el 14 de junio de 1986. Fue poeta, cuentista, ensayista, traductor y una de las figuras más influyentes de la literatura del siglo XX.
Autor de obras fundamentales como Ficciones, El Aleph y El libro de arena, Borges construyó un universo literario donde conviven los laberintos, los espejos, las bibliotecas infinitas, los dobles, el tiempo circular y las paradojas filosóficas.
Aunque nunca recibió el Premio Nobel de Literatura, su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y continúa siendo estudiada, admirada y discutida en todo el mundo. Su influencia alcanza a narradores, poetas, filósofos, críticos literarios y lectores que encuentran en sus textos una forma distinta de mirar la realidad.
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¿Qué decía Jorge Luis Borges sobre escribir bien?
Para Borges, escribir bien no significaba acumular adornos, imitar modelos famosos o perseguir fórmulas de éxito. Escribir bien era, más bien, evitar lo obvio, desconfiar de los excesos y buscar una voz propia.
Sus consejos pueden leerse como advertencias contra ciertos vicios frecuentes de la escritura: la exageración, la repetición de fórmulas, el localismo excesivo, la construcción artificial de personajes o la intención de crear una obra demasiado calculada.
En otras palabras, Borges nos recuerda que la literatura exige inteligencia, sensibilidad y una permanente vigilancia sobre el lenguaje.
Cada autor tiene su estilo: el ejemplo de Stephen King
Antes de entrar en los consejos de Borges, vale la pena recordar que no existe una sola manera de escribir. Cada autor desarrolla su propio método, sus obsesiones y su relación con el lenguaje.
Stephen King, maestro del terror y autor de novelas como It y El resplandor, sostiene una idea muy conocida entre escritores: para escribir bien hay que leer mucho y escribir mucho. Su enfoque es más directo, narrativo y cercano al lector.
Borges, en cambio, representa una visión más intelectual, contenida y crítica. Mientras King apuesta por el ritmo, la tensión y el instinto narrativo, Borges parece exigir precisión, sospecha estética y una lucha constante contra el cliché.
Ambos caminos pueden parecer opuestos, pero coinciden en algo esencial: la literatura necesita autenticidad. Ningún escritor mejora si solo copia fórmulas ajenas.
Cómo escribir un libro según Borges: 16 advertencias fundamentales
Los siguientes consejos atribuidos a Jorge Luis Borges funcionan como una lista de advertencias para escritores. No deben entenderse como mandamientos cerrados, sino como provocaciones literarias.
Borges no está diciendo que sea imposible escribir usando alguno de estos recursos. Más bien, nos invita a desconfiar de ellos cuando se convierten en fórmulas fáciles o en gestos demasiado previsibles.
Las 16 advertencias de Borges para escritores
1. Evitar interpretaciones forzadas de personajes famosos, como exagerar la misoginia de Don Juan.
Borges advertía contra la tentación de reinterpretar personajes clásicos de manera demasiado forzada. En literatura, no basta con tomar una figura conocida y deformarla para parecer original. La verdadera originalidad exige profundidad, no simple exageración.
2. No recurrir a duplas de personajes exageradamente disímiles, tipo Don Quijote y Sancho Panza.
Las parejas de personajes opuestos pueden funcionar muy bien, pero también pueden caer en el molde fácil: el soñador y el práctico, el idealista y el realista, el sabio y el ingenuo. Borges desconfiaba de estas estructuras cuando parecían demasiado evidentes.
3. Alejarse de la manía de caracterizar por costumbres o hábitos, como hacía Dickens.
Un personaje no debería reducirse únicamente a una manía, una frase repetida o una costumbre visible. Para Borges, ese tipo de caracterización podía volverse mecánica si reemplazaba la verdadera complejidad psicológica o simbólica.
4. No abusar de juegos narrativos complejos con el tiempo y el espacio, estilo Faulkner.
La experimentación con el tiempo y el espacio puede enriquecer una obra, pero también puede volverla artificial. Borges advertía contra el uso excesivo de estructuras complejas cuando estas parecen más importantes que la historia misma.
5. En poesía, evitar personajes o situaciones con los que el lector se identifique directamente.
Este consejo es uno de los más provocadores. Borges parecía desconfiar de una poesía demasiado sentimental o demasiado dependiente de la identificación inmediata. Para él, la poesía debía ir más allá de lo evidente y abrir una experiencia más profunda del lenguaje.
6. No crear personajes destinados a ser mitos.
Cuando un escritor intenta fabricar un personaje “mítico” desde el inicio, corre el riesgo de volverlo falso. Los grandes personajes no nacen porque el autor los obliga a ser memorables; se vuelven memorables por la fuerza interna de la obra.
7. Evitar ambientaciones demasiado localistas o ancladas a una época.
Borges no rechazaba lo local, pero sí desconfiaba de lo local usado como decoración cerrada. Una obra demasiado atada a una época o a un espacio específico puede perder universalidad si no logra tocar conflictos humanos más amplios.
8. Rechazar la enumeración caótica.
La enumeración puede ser un recurso poderoso, pero también puede convertirse en acumulación vacía. Borges, maestro de las listas memorables, sabía que enumerar no significa amontonar palabras: cada elemento debe cumplir una función estética.
9. Evitar las metáforas visuales, agrícolas o bancarias, como las de Proust.
La metáfora es uno de los recursos más importantes de la literatura, pero Borges advertía contra ciertos tipos de imágenes demasiado usadas o previsibles. Una metáfora debe iluminar el texto, no decorarlo sin necesidad.
10. No recurrir al antropomorfismo.
El antropomorfismo consiste en atribuir rasgos humanos a animales, objetos o entidades no humanas. Aunque puede funcionar en ciertos géneros, Borges parecía desconfiar de este recurso cuando se vuelve demasiado ingenuo o convencional.
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11. No repetir tramas argumentales similares a otras obras.
Todo escritor dialoga con la tradición, pero repetir una trama sin transformarla revela falta de imaginación. Borges nos invita a leer mucho, precisamente para no escribir sin darnos cuenta una versión débil de algo que ya existe.
12. Evitar estructuras que parezcan menús, álbumes o listas.
Una obra literaria necesita forma, pero no debe parecer un simple catálogo de escenas, personajes o ideas. Borges advertía contra las estructuras demasiado rígidas o fragmentarias cuando estas no logran construir una verdadera unidad narrativa.
13. No escribir pensando en que tu obra sea una película.
Este consejo es especialmente actual. Muchos escritores imaginan sus libros como futuras adaptaciones audiovisuales. Borges recordaría que la literatura tiene sus propios recursos: la voz, el ritmo, la ambigüedad, la reflexión y el poder de lo no visible.
14. En ensayos críticos, evitar el enfoque biográfico o histórico, y mucho más el psicoanálisis.
Borges desconfiaba de las lecturas que reducen una obra a la vida del autor, a su contexto histórico o a una explicación psicológica. Para él, la literatura debía analizarse también como una construcción verbal, simbólica e imaginativa.
15. No mezclar escenas domésticas en novelas policiales ni dramas en diálogos filosóficos.
Este consejo apunta al problema del tono. Una obra puede mezclar géneros, pero debe hacerlo con inteligencia. Si los elementos no dialogan entre sí, el resultado puede sentirse forzado o desordenado.
16. Evitar temas como la vanidad, el suicidio, la pederastia o su ausencia… según él, claro.
La última advertencia tiene el tono irónico y provocador que suele acompañar muchas ideas de Borges. Más que una prohibición literal, puede leerse como una burla hacia ciertos temas tratados con solemnidad, exceso o intención escandalosa.
¿Debemos seguir todos estos consejos de Borges?
No necesariamente. La escritura también es transgresión, riesgo y exploración. Muchos autores han usado con éxito recursos que Borges miraba con sospecha. Hay grandes novelas localistas, grandes personajes míticos, grandes estructuras fragmentarias y grandes obras que mezclan géneros.
Por eso, los consejos de Borges para escribir no deben asumirse como una ley absoluta. Su valor está en obligarnos a pensar. Cada advertencia funciona como una pregunta incómoda para el escritor:
- ¿Estoy usando este recurso porque realmente lo necesito?
- ¿Estoy copiando una fórmula ya conocida?
- ¿Mi personaje tiene vida propia o solo cumple una función?
- ¿Mi estilo busca precisión o solo apariencia literaria?
- ¿Estoy escribiendo un libro o imaginando una película?
Vistos así, estos consejos no limitan la creatividad. Al contrario, pueden fortalecerla.
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¿Qué pueden aprender hoy los escritores principiantes de Borges?
Los escritores principiantes suelen preocuparse por encontrar una historia impactante, crear personajes memorables o escribir frases hermosas. Todo eso importa, claro. Pero Borges nos recuerda algo más exigente: antes de escribir, hay que aprender a leer con rigor.
Un escritor que lee con atención reconoce repeticiones, lugares comunes, metáforas débiles y estructuras gastadas. También aprende a distinguir entre una idea verdaderamente literaria y una ocurrencia pasajera.
Desde esa perspectiva, Borges enseña que la escritura creativa no depende solo de la inspiración. También exige revisión, cultura literaria, paciencia y una relación honesta con el lenguaje.
Errores comunes al escribir un libro
Las advertencias de Borges permiten reconocer algunos errores frecuentes en la escritura de narrativa, poesía o ensayo. Entre los más comunes encontramos los siguientes:
- Imitar demasiado a otros autores: todo escritor tiene influencias, pero la imitación sin transformación debilita la voz propia.
- Abusar de los clichés: personajes previsibles, conflictos repetidos o metáforas gastadas reducen la fuerza del texto.
- Construir personajes artificiales: un personaje no debe existir solo para representar una idea.
- Escribir pensando en el cine: una novela no necesita comportarse como guion audiovisual.
- Confundir complejidad con profundidad: una estructura difícil no siempre significa una obra más inteligente.
- Reducir una obra a la biografía del autor: en el ensayo literario, conviene analizar también el lenguaje, la forma y los símbolos.
Borges, la originalidad y el oficio de escribir
La gran lección de Borges es que escribir implica desconfiar de la facilidad. Cada recurso literario debe ganarse su lugar dentro del texto. Cada metáfora, cada escena y cada personaje deben responder a una necesidad interna de la obra.
En tiempos donde muchas historias se construyen con fórmulas repetidas, volver a Borges puede ser una manera de recuperar la exigencia. No para escribir como él, sino para escribir con más conciencia.
La originalidad no siempre consiste en inventar algo nunca visto. A veces consiste en mirar de otro modo, quitar lo innecesario y encontrar una forma precisa para una intuición profunda.
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Preguntas frecuentes sobre los consejos de Borges para escribir
¿Cuáles son los consejos de Borges para escribir?
Los consejos de Borges son, en realidad, advertencias sobre lo que un escritor debería evitar: personajes demasiado forzados, metáforas previsibles, estructuras artificiales, tramas repetidas, excesos localistas y recursos narrativos usados sin verdadera necesidad.
¿Cómo escribir mejor según Jorge Luis Borges?
Según la mirada de Borges, escribir mejor implica leer con rigor, evitar lugares comunes, trabajar la precisión del lenguaje y no depender de fórmulas literarias demasiado evidentes.
¿Los consejos de Borges sirven para escritores principiantes?
Sí. Aunque algunos consejos pueden parecer provocadores, sirven para que los escritores principiantes aprendan a revisar sus textos con más criterio y a detectar errores comunes en narrativa, poesía o ensayo.
¿Borges recomendaba escribir con sencillez?
Borges valoraba la precisión antes que el adorno innecesario. Su estilo demuestra que una idea compleja puede expresarse con claridad, elegancia y economía verbal.
Conclusión: escribir mejor también es aprender a evitar
Los 16 consejos de Jorge Luis Borges para escribir siguen siendo valiosos porque no prometen una fórmula mágica. Más bien, nos enfrentan a una verdad incómoda: escribir bien exige renunciar a muchas facilidades.
Borges nos invita a sospechar de lo demasiado obvio, de lo demasiado calculado y de lo demasiado repetido. Su mirada crítica puede ayudarnos a escribir con más rigor, más libertad y más conciencia literaria.
Al final, un buen escritor no solo aprende qué hacer. También aprende qué evitar.
Fuente: Post optimizado y actualizado para Mar de fondo.
Imagen: tomada de Pinterest.
No se si el editor se dio cuenta qes una ironia
ResponderEliminarAl menos, no dio a entender que se dio cuenta de que es una ironía; es todo lo que Borges hace, cuando escribe.
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